Utilidades del burro: Aptitudes y productividad

utilidad del burroEl burro majorero, es un animal que desde su introducción se adaptó perfectamente a las condiciones de la isla, ya que a pesar de su apariencia de fragilidad, son animales muy rústicos y sobrios, que soportan perfectamente las privaciones y las duras condiciones de Fuerteventura. Otras de las características que le confieren innegable valor a esta raza son, además de su longevidad, su gran vivacidad y energía. Históricamente el manejo de los burros ha sido bastante rudimentario, siempre han estado estabulados en cercos, de donde solo se les sacaba para trabajar o para pastar. Actualmente, las condiciones han mejorado considerablemente y ya se observan instalaciones en buenas condiciones, aunque aún hay mucho camino que recorrer, principalmente sensibilizar a los propietarios de la importancia del animal.

Los productos que se han usado tradicionalmente para alimentar a los burros, han sido de lo más variado, pues como anteriormente se ha comentado, se han adaptado perfectamente a las condiciones áridas e inhóspitas de Fuerteventura. El esquema seguido generalmente era dejar pastar a los animales y en zonas especialmente pobres o en épocas de escasez de pasto, suplementarlos con subproductos agrícolas o cualquier otro recurso alimenticio al alcance del ganadero. En la actualidad la ración de los burros es más rica gracias a la importación de forraje y concentrados.
Desde un principio, el asno majorero presentó gran diversificación en las tareas que realizaba. Es necesario comentar que en Canarias el burro adquirió gran importancia como animal de trabajo por diversas razones, derivadas las peculiaridades del archipiélago canario. Debido a lo abrupto del terreno, especies de mayor talla encontraban problemas para desplazarse, máxime si habían de ir cargadas. Por otro lado, como las distancias a recorrer son relativamente cortas en las islas, el burro las podía cubrir perfectamente en un tiempo razonable, sin necesidad de tener otro tipo de animales mayores que además no se podrían alimentar de manera tan efectiva con los pastos – generalmente pobres – que existen en Canarias. En la actualidad, las funciones para las que tradicionalmente se usaba han sido relegadas en su mayoría a un segundo plano y ha incorporado nuevos usos.

Utilidad del burro majorero:


Las diferentes utilidades que ha tenido y tiene la raza son:

- Arado del terreno. Debido a que el suelo es relativamente poco profundo en las islas orientales, las tierras se trabajaban con arados en los que se podía encontrar diferentes especies atadas juntas . De hecho era común que los burros convivieran con dromedarios, bastante utilizados en Fuerteventura y Lanzarote. En la actualidad, es prácticamente imposible encontrar burros majoreros que estén dedicados a este uso.

- Transporte de mercancías, básicamente agua, madera y productos agrícolas. Esta es una de las tareas principales a las que se ha dedicado el burro, ya que como anteriormente se ha comentado, la particular orografía de las islas hace que animales de más talla tengan dificultades para desenvolverse. Actualmente no es raro encontrar burros que se utilicen para transporte, aunque lógicamente en menor medida.

Como ejemplo, podemos citar una práctica tradicional que existía en Fuerteventura, “los Mariantes”, en la que los agricultores de las zonas altas de la isla descendían hasta la costa, para realizar un intercambio de bienes; de ésta forma, bajaban con los burros cargados de papas, cereales u otros productos agrícolas y subían cargados con productos del mar. Ésta tradición se mantiene hoy en día como una actividad promovida por la Asociación de Amigos del Burro Majorero para mostrar los usos ancestrales del burro majorero.

- Transporte de personas. De nuevo el burro era el animal de elección para esta tarea. Era muy común que los isleños se trasladaran de un lugar a otro montados en burro, sobre todo si se trataba de caminos escarpados. Actualmente este es uno de los usos ancestrales que se han adaptado para darle al burro majorero un nuevo papel. En concreto es utilizado como atractivo turístico, convertido en una peculiar forma de disfrutar del paisaje mientras se hace un recorrido montado en el animal, esta utilidad adquiere especial relevancia en una región en que el turismo posee tanto peso como son las Islas Canarias.

- Atractivo turístico. No sólo como forma de dar un paseo o de sacarse una foto a lomos del animal, sino como parte integrante de un medio rural conservado y que recupere formas de vida ancestrales, sostenibles y compatibles con el medioambiente. Este punto cobra especial importancia, puesto que Canarias está intentado reconvertir parte de su sector turístico en uno de mayor calidad, comprometido con el medio y que huya en cierta medida del concepto clásico de sol y playa que existe del archipiélago. El burro majorero, como especie autóctona y en peligro de extinción, tendría mucho que aportar en este aspecto, de modo que podría ser una de las vías para que la raza cobrara importancia de nuevo.

- Animal de compañía. Existe una parte importante de propietarios de burros majoreros que los conservan por razones sentimentales y, debido a su carácter dócil, como animales de compañía.

El manejo reproductivo es bastante sencillo, y no existen ni paradas de garañones ni inseminación, de modo que las cubriciones de las hembras se hacen por monta natural y seleccionando a los machos de forma oral, mediante el boca a boca entre los ganaderos.

Poco a poco se ha ido mejorando el manejo durante la gestación y el parto, ya que antiguamente las burras parían solas en los corrales o en el campo y se les obligaba a trabajar hasta unos pocos días antes del parto. Ahora se dan mejores cuidados a las hembras durante la gestación y se les atiende en el momento del parto para evitar distocias. En una encuesta realizada por los técnicos de Universidad Autónoma de Barcelona sobre 30 criadores, el 47% declaró que no tiene problemas de fertilidad y/o abortos y el 52% que sus burras paren como promedio cada año.

Las crías permanecen con la madre hasta al menos los 6 meses de vida, momento en el cual son destetadas.